CASA DELS PESCADORS
PROYECTO – CASA DELS PESCADORS
UBICACIÓN – VILASSAR DE MAR, MARESME
TIPO – OBRA NUEVA
CLIENTE – PRIVADO
Una antigua casa de pescadores que refleja la esencia del Mediterráneo
Esta vivienda entre medianeras, situada en un pueblo costero del Maresme, se abre a la luz del Mediterráneo mediante una gran secuencia interior–patio–terraza que prolonga la vida de la casa hacia el exterior. El proyecto dialoga con la escala y el carácter del barrio, formado por fachadas claras, persianas de tonos azules y vegetación a pie de calle, rasgos típicos de muchos núcleos marineros del Maresme. La intervención respeta la alineación de la calle y la volumetrías del lugar, concentrando el gesto contemporáneo en los huecos y en el trabajo de la carpintería, que actualizan el lenguaje tradicional de esta antigua casa de pescadores. Desde el paseo marítimo, la vivienda se percibe como una pieza más de este frente urbano: amable, luminosa y vinculada al espacio público
Materiales del lugar, atmósfera mediterránea
La vivienda se construye a partir de una paleta de materiales locales y honestos: piedra cálida en el pavimento, carpinterías de madera y revocos minerales en tonos arena, que conectan con las texturas del paseo marítimo y las casas históricas del entorno. El azul profundo del mobiliario de cocina y de los cierres remite al color del mar y a las contraventanas tradicionales, aportando identidad sin estridencias. Fiel a la filosofía de Denzel Studio, el proyecto prioriza la luz natural, la inercia térmica de los materiales y el uso de soluciones de bajo impacto ambiental para reducir la demanda energética y generar espacios saludables para quienes los habitan.
Espacio interior continuo y relación con el patio
En planta baja, cocina, comedor y estar se organizan como una banda continua que conecta directamente con el patio, favoreciendo una vida interior–exterior muy ligada al clima de la zona. La gran apertura corredera diluye los límites entre casa y jardín, permitiendo que las actividades cotidianas se extiendan al aire libre durante buena parte del año. Esta transparencia transversal facilita la ventilación natural cruzada y asegura visuales largas que amplían la percepción espacial de una parcela estrecha.
En esta cocina abierta, el diseño integra neuroarquitectura para crear un espacio que nutre el cerebro y el bienestar diario. Grandes ventanales capturan luz natural abundante, regulando el ritmo circadiano y elevando el estado de ánimo mientras se cocina o se comparte en familia.
Los tonos azules profundos en armarios y isla evocan calma y concentración, minimizando fatiga mental, complementados por acentos terrosos en escaleras y banco que transmiten calidez y conexión con la naturaleza.